Toñi o la rentabilidad del desconsuelo

5 agosto 2011

Etiquetas: toñi, pichote y compañía

Safo de Lesbos

Querida (colega) Toñi:

No sé qué te pasa desde que vives en el noroeste. No me refiero a tu decidida militancia entre las hijas de la Décima Musa. Qué va. Eso se veía venir y celebro verte tan feliz.

Lo que pasa, hija mía, es que lo de ir de víctima por la vida te sienta muy mal. Desde que te has sacado el carnet de la minoría militante, cada vez que alguien te mira mal convocas una rueda de prensa acusando al susodicho de homofobia, discriminación y ¡hasta bullying!

Lo malo es que tu estrategia tiene cierto éxito. Como sociedad, sufrimos un complejo de culpa que, igual que a los árbitros malos, nos lleva a compensar injusticias pasadas con un exceso de protección.

Hablando en plata, y para que mis amables lectores se cosquen de algo, si te llamo tonta del culo, esto no es un insulto homófobo, sino un insulto dirigido a una persona que, mira tú por dónde, es lesbiana. Tu reacción consiste en enviar una nota de prensa en la que calificas el suceso de insulto contra las lesbianas. Al hacerlo, estás cometiendo un abuso de metonimia que podría, irónicamente, transformarse en un insulto contra todas las lesbianas.

Te lo explico para que me entiendas. Si lloras, meas menos y punto. Es decir, si te victimizas tú solita, no causas daño a nadie, y podrás pedir las satisfacciones que consideres en el ámbito privado. Pero si lo haces en nombre de un colectivo que sigue sufriendo discriminación y agresiones, estás insultando al colectivo. Lamentablemente, como decía al principio, tu estrategia tiene éxito. Consigues amplificar la pataleta por el hecho de ser lesbiana. Pero, al hacerlo, estás usurpando el lugar de las auténticas víctimas. Las que terminan quitándose la vida desde la roca de Léucade.