Sáhara, y a Dios

25 diciembre 2019

Etiquetas: A Dios adiós cosa pública inclasificable

5161036096_75f75e258e_b[1].jpg

Querido Limgaifri:

Ya sabes que me está resultando muy difícil escribir sobre el Sáhara. Demasiadas ideas, demasiados formas de abordarlo. Hoy se me ha dado la excusa para poner fin a este asunto. Empecé este artículo hace casi nueve años. Hoy voy a ponerle fin. Y, con él, voy a poner fin a este blog.

Al hablar sobre Dadach ofrecí un punto de vista muy personal. Pero incluso entonces, era yo presa de una trampa ideológica de la que hoy, pienso, me hallo libre.

El Sáhara Occidental fue, entre 1958 y 1975, una provincia española. Dicen algunos que de iure lo sigue siendo, ya que España nunca renunció a su soberanía. Sea como sea, en 1975 seguía siendo el Sáhara era una provincia española. A veces se le llama la "provincia 53". No sé por qué. En todo caso, por orden alfabético, sería la 37, entre Pontevedra y Salamanca.

Dejando a un lado el problema de su numeración, no hay duda de que tu patria fue una provincia española, al menos hasta 1975. Oímos a veces que España abandonó vergonzosamente el territorio. Chico, esto hay que puntualizarlo. Los saharauis tampoco es que estuvieran locos de contentos por seguir siendo españoles. El Frente Polisario declaró la guerra de facto a España. El Sáhara habló claro y dijo que no quería seguir siendo español.

España perdió el territorio como siempre se ha ganado y perdido la tierra: por las armas. O por la amenaza de las armas, que tanto monta. No hay que tirarse de los pelos. Así se ganó el Imperio, desde Don Pelayo hasta Felipe II. Peleando. Palmo a palmo. Y así se fue perdiendo. Marruecos consiguió lo que el Polisario estaba intentando: acojonar a los españoles y forzar su retirada. Nada nuevo bajo el sol. Unas veces se gana. Otras, no. España perdió. Y el Sáhara Occidental perdió mucho más, visto lo visto.

Así que, aunque te sorprenda, no creo que España sea culpable de abandonar el Sáhara Occidental. España es culpable de algo mucho más grave. Es culpable de abandonar a 74.000 españoles. Y es que los saharauis erais ciudadanos españoles. Tú mismo naciste español, igual que yo. Ahora eres un extranjero, en mi tierra y en la tuya. Este es el único crimen del que se nos puede acusar. Y no es cosa menuda. Mira que se nos acusa a los españoles de cosas horribles, pero la única que de verdad me avergüenza es esta: haber abandonado a mis conciudadanos saharauis hace 44 años, en 1975. Debimos haber luchado por vosotros, aunque eso hubiera supuesto luchar contra tus padres, contra tus abuelos. Y ahí es donde duele.

El Frente Polisario, como sabes, es una organización militar, a caballo entre un partido y un ejército. Se le ha llamado de todo. Desde terroristas hasta Estado en el exilio. La doctrina oficial del simpatizante del pueblo saharaui repite, a modo de mantra, que es "el único representante legítimo del pueblo saharaui". Pues que sea.

Pero hablemos claro, Limgaifri. Los saharauis, o una parte de ellos, declararon la guerra al Estado español hace más de cuarenta años. Quisieron dejar de ser españoles, lo cual, oye, no es nada del otro jueves. Muchos otros se independizaron antes. Lo que hace vuestro caso único es que una tercera potencia se interpuso y os conquistó, ojo, sin disparar un solo tiro. La Marcha Verde lo llamaron.

Ahora, dime. Han pasado cuarenta y tantos años. Quisisteis dejar de ser españoles, pero no contasteis con que otra potencia, Marruecos, os conquistara. ¿Qué queréis de nosotros? Si no os gusta haber terminado donde estáis, hay casi doscientos países en el mundo a los que pedir ayuda. ¿Por qué os obstináis en dirigiros a España, la antigua metrópoli? ¿De verdad no pensáis que sería más adecuado dirigiros a alguno de los ciento noventa y tantos países que nunca os han poseído?

En fin, esto es tan surrealista, que me resulta extraño tener que explicarlo. Pero, será la resaca del noventa y ocho ese, veo que a mi derecha y a mi izquierda despertáis una inexplicable simpatía. Vamos a ver: os queréis independizar de España. Vale. Nos declaráis la guerra. Sea. Entonces llega un tercer país, Marruecos, y os conquista. Nosotros nos rendimos. Y entonces, como veis que habéis caído de la sartén a las brasas, decidís pedirnos, ¡qué digo!, exigirnos a los españoles que os liberemos de Marruecos. Para luego, evidentemente, volver a declararnos la guerra. ¿No?

Es todo tan absurdo que solo puedo concluir que nacisteis póstumos. Que llegasteis 77 años tarde al desastre, no nacional, sino racional.

Insisto: España tiene una deuda histórica con 74.000 españoles que se vieron privados de su nacionalidad de la noche a la mañana. Incluso aquellos que conspiraban contra España debieron ser protegidos y se les debió dar la posibilidad de seguir siendo españoles, si así lo deseaban. Pero, querido Limgaifri, si piensas que España debe algo a la causa saharaui... Que te vayan dando mucho por el culo. Desde el respeto.

Y a Dios.