La publicidad llega a las aulas italianas

6 octubre 2010

Etiquetas: comunicación cosa pública infancia y juventud

Traigo al blog esta curiosísima noticia publicada en Heraldo por dos motivos. Primero, por lo esperpéntico de la propuesta. Segundo, por la falta de rigor en la propia noticia.

Vamos, que como no hay duros para mantener las escuelas públicas, van a alquilar los pupitres como espacio publicitario. Dede luego, Italia es un espejo cojonudo donde mirarse para recuperar la autoestima. Cuando aquí se plantea el debate de los crucifijos en los espacios públicos, allí van a poner a los niños seis horas diarias a mirar un cartel publicitario. Sin pan ni nada.

Lo más inquietante de todo son las declaraciones del gerifalte de educación Pompeo Camero. Dice que no aceptará cualquier tipo de publicidad. Si las personas encargadas de supervisar la publicidad tienen el mismo criterio que quienes han decidido incluirla, que las deidades nos pillen confesados.

Decía al principio que traía esta noticia al blog por otro motivo: la falta de rigor de los datos. Esto es algo a lo que ya estamos tristemente acostumbrados. El subtítulo dice, textualmente: "El precio que deberán pagar aquellas empresas privadas que deseen publicitarse en las escuelas será de 69,80 euros sin IVA". No indica si esta cuota es diaria, mensual, trimestral o anual. Tampoco cuántas sillas o mesas da derecho a rotular. Es decir, es un dato absolutamente inútil. Sin embargo, desde que la noticia fue redactada por EFE hasta que se ha publicado en Heraldo, nadie se ha dado cuenta --o nadie le ha dado importancia. Eso sí, sin IVA. Este dato es vital.