La comprometida micción de Jacinto Pichote

1 junio 2011

Etiquetas: toñi, pichote y compañía

En Zaragoza, a las 02:47 horas del domingo 23 de marzo de 1997, ante el Instructor y el Secretario mencionados, comparece quien mediante DNI nº XXXXXXXX se identifica como Jacinto Pichote, quien DECLARA:

Que ayer a las once de la noche fue con una golfa a la sesión moza, digo con una moza a la sesión golfa, a los cines Goya de Zaragoza. Dice no recordar el nombre de la moza, que salió por piernas después del arresto del declarante y que para él que ya no vuelve.

Que no recuerda el título de la película porque era un pastelón del Dicaprio y el dicente estaba más atento a la moza que a la pantalla.

Que, terminada la sesión a eso de la una, sintió deseos de orinar y así se lo expresó a su acompañante, dirigiéndose acto seguido al piso superior.

Que, una vez en el baño, ya le extrañó la forma de los urinarios, que define como unos cuencos metálicos en lo alto de una cosa, y que pensó que serían meaderos modernos de esos de diseño.

Que, disponiéndose a la micción, y según su costumbre, cerró los ojos y respiró profundo.

PREGUNTADO por si no le extrañaba que junto a cada urinario hubiera un grifo y una jabonera, DICE: que el grifo también era muy moderno y así y que pensó que era para tirar de la cadena, y que lo de la jabonera le sorprendió un poco pero supuso que era para lavarse los huevos.

PREGUNTADO si no se dio cuenta, alma de cántaro, de que aquello era un lavabo y no un urinario, DICE: que no, que qué va, que para nada.

PREGUNTADO por lo que sucedió a continuación, DICE: que oyó a sus espaldas un chillido como de un cochino en la matancía y se dio media vuelta por impulso natural, sin caer en la cuenta de que un potente chorro de orina seguía manando de él.

Que comprobó que la causante del grito era una señora bajita.

Que está seguro de que era bajita porque el chorro de orina incontenible le acertó directamente en la cara y en la boca.

Que bien pensado la señora a lo mejor era enana.

Que detrás de la señora enana entraron otras dos, de buena talla, que comenzaron a insultarle, llamándole cerdo y cabrón entre otras palabras que no entendió.

Que fue entonces cuando sospechó que a lo mejor estaba en el baño de señoras y cayó en la cuenta de que no había lavabos pero sí urinarios, lo cual es raro porque normalmente hay tanto lavabos como urinarios en los baños de señores, pero que a lo mejor no eran urinarios sino lavabos y entonces no había urinarios pero sí lavabos y por eso sospechó que podría estar en el baño de señoras.

Que entonces, haciendo recuento, le dio por pensar que las tres señoras gritando también venían a apoyar la sospecha de que estaba en el baño de señoras.

Que quiso disculparse pero entonces ya había llegado mucha gente y no le dejaron salir del cine y después apareció la policía y lo trajeron a estas dependencias.

Que no tiene más que decir, firmando su declaración en prueba de conformidad, lo que CERTIFICO.